La vegetación del Parque y la mano del hombre

Extensos bosques
En un país como España, donde cada día es más difícil encontrar vestigios de una formación vegetal boscosa, no es de extrañar que la imagen que predomina en el recuerdo de la mayoría de los visitantes del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas sea precisamente la de sus extensos bosques. Se podría decir, cuando vemos esas imágenes aéreas o las fotografías realizadas desde satélite, que estos parajes reflejan fielmente esta condición de isla de bosque en medio de un mar de cultivos de olivares o estepas que todo aquel que entra al Parque divisa por cualquiera de sus cuatro puntos cardinales.
Sierra y Pinares
Los bosques de este Parque han jugado un papel muy importante en la historia de la región y de sus habitantes desde los tiempos del Neolítico, cuando pequeños grupos humanos se asentaban en cuevas como las del Agua, en la Sierra de Segura, o las de Valdecuevas, en la Sierra del Pozo. Las sucesivas culturas, en distintos momentos históricos, han tratado a los bosques de muy diversas maneras, pero siempre explotándolos y modificándolos. Uno de los principales, y más importante por su abundancia, tipos de bosques que se pueden encontrar en este Parque son los pinares.
Vegetación autóctona de la región
Los pinares, en sus múltiples modalidades, son sin duda el tipo de bosque dominante en este Parque en la actualidad. Estos han sido un elemento fundamental de la vegetación autóctona de la región durante al menos los últimos 10.000 años, pese a que hayan sido intensamente favorecidos por la acción del hombre en los dos últimos siglos. La composición de los pinares, depende de su altura, su orientación, su pendiente y, como no, el tipo de suelo. En altitudes superiores a los 1.300 metros, podemos encontrar como especie dominante al Pino Laricio o Salgareño (Pinus nigra), mientras que en altitudes inferiores a 1.000 metros es el Pino Carrasco (Pinus halepensis) la especie que se deja ver.
Bosques de pinos
Los bosque de Pino Negral (Pinus pinaster), se encuentran en altitudes intermedias, siendo muy favorecidos por el hombre en tiempos históricos. Ciertamente ocupa hoy una extensión mucho mayor de la que hubiese ocupado sin la intervención humana. Todo esto que acabo de decir considéralo simplemente como un esquema, puesto que este Parque, cuyas características climáticas son insólitas, dos o tres de las especies anteriormente mencionadas pueden contemplarse juntas en una misma hectárea de terreno.
Pastizal o sotobosque
Hay lugares donde el hombre ha utilizado al máximo la producción de madera. Pues en estos lugares, los pinares son masas prácticamente monoespecificas, sin pastizal o sotobosque en su interior y que prácticamente carecen de valor para los naturistas y podría decirse que estas plantaciones son tan poco acreedoras al titulo de bosque como lo podría ser un olivar o un naranjal de la campiña. Pero no en todos los lugares la acción del hombre se ha dejado sentir con igual intensidad y el pinar, por consiguiente, posee todos los atributos de verdadero bosque: regeneración natural, mezcla de edades, y un sotobosque rico en especies de árboles y arbustos.
"La mano del hombre"
La composición del sotobosque de este Parque varia mucho dependiendo de la elevación y de las características del sustrato. En las zonas de mayor altitud, son típicos componentes del sotobosque de los pinares del Pino Laricio, los escaramujos (Rosa canina), majuelos (crataegus monogyna), sabinas rastreras (Juniperus sabina), enebros (Juniperus communis), madreselvas (Lonicera arborea) y alros (Berberis hispánica). En el sotobosque que presenta menos elevación y el clima invernal es menos riguroso, junto al Pino Carrasco, se pueden encontrar lentiscos (Pistacia lentiscus), romeros (Rosmarinus officinalis), coscojas (Quercus coccifera) y durillos (Viburnum tinus).
Monte repoblado
Los montes públicos han sido explotados con cierta intensidad desde el primer tercio del siglo XVIII. Estos representaban una fuente inagotable de vida para las poblaciones que más en contacto han vivido con ellos y para otras muchas gentes ajenas por completo a la región que pudieron obtener cuantiosos beneficios con la extracción de sus frutos, entre ellos y como el más importante, la madera. La movilización a gran escala está asociada a la construcción en Sevilla de la Fábrica de Tabacos, sede actual del Rectorado de la Universidad Hispalense. Los responsables del por entonces Ministerio de Hacienda, dada la necesidad de disponer de grandes cantidades de este producto para la construcción de este edificio, se fijan en las Sierras de Segura y Cazorla para la extracción de las piezas maderables.
Arbolado y roca
El río Guadalquivir se convertiría en el medio de transporte por el cual, en el año 1734, llega a la capital andaluza la primera gran maderada, después de algunos informes técnicos que aconsejaron la viabilidad de la empresa. Solamente se vera interrumpido este trafico de maderas en aquellos momentos de mayor sequía en los cuales el caudal del río no garantizaba el transado de una carga tan voluminosa. También, la intensa extracción de arbolado serviría para la construcción naval en los arsenales de la Armada Española, e incluso muchos propietarios privados se aprovisionaron de las piezas sobrantes mediante un contrato comercial con el Estado. Con el tiempo todo ello dará origen a la creación del Real Negociado o Negociación de Maderas de Sevilla.
Pinar
El monarca Fernando VI, poco tiempo después de haberse iniciado este sabroso sistema comercial para las arcas estatales, lo refrenda por medio de “Las ordenanzas para la conservación y aumento de los montes de Marina”, promulgadas en 1748. A raíz de estas, se constituye la provincia marítima de Segura de la Sierra con capitalidad en esta ciudad y con un radio de acción que excede ampliamente los límites administrativos jiennenses para adentrarse en las actuales provincial de Albacete y Murcia. La intensificación de la explotación alcanza de este modo tintes gigantescos, mostrándose un despilfarro que no cesará de denunciarse durante el tiempo que duraría la explotación de los entes ministeriales.
Sierra verde
Existe sobrados testimonios que atestiguan de una forma fehaciente el recorte de las prestaciones que sufrieron los lugareños, a los cuales entre otra cosas, se le impide extraer productos maderables para su propio abastecimiento o se les despoja del derecho a pastorear en los montes aún en las condiciones más adversas para el ganado. Todas estas circunstancias van creando un clima de descontento y conflicto civil del que, como siempre, los más perjudicados resultaran ser los montes, que se ven sometidos a talas clandestinas de considerable magnitud y a quemas incontroladas que acaban dejándolos estériles durante mucho tiempo.

Comentarios

nievesdq dijo…
De nuevo nos presentas unas panorámicas preciosas, y perfectamente documentadas. Podemos como siempre observar, que la mano del hombre puede ayudar a la naturaleza con su progreso, pero al mismo tiempo, el egoísmo y el capital, acaban arruinando los buenos proyectos. El poderoso don dinero, arrasa parques y entornos naturales de una riqueza irrecuperable para nuestro ecosistema, al mismo tiempo que arrasa con los medios de vida de los humildes ciudadanos. De modo que estoy de acuerdo con el progreso, pero en muchas ocasiones, tenemos que pagar un alto precio que nos hace dudar.
Pero mientras existan personas como tú, que dentro de tus posibilidades, levantes la voz por la supervivencia de toda la riqueza que posee Cazorla, nos queda la esperanza.
Un abrazo.
Como siempre... ¡gracias Abraham!, por mostrarnos tu hermosa tierra, y esos lugares en los que la mano del hombre por una parte ha cuidado y por otra ha destruido.

Saludos,

Ana y Víctor.
montse dijo…
Enhorabunea por este premio que te han concedido. Estoy contenta porque te lo mereces!!
Y gracias por este paseo que me has ofrecido por el Parque Natural de la Sierra de Cazorla. Me has hecho revivir el que hace unos años hice in situ, y me gusto mucho.
Un abrazo.
mingo dijo…
Espectacular serie de fotografias , y esa maravillosa forma de explicarlas una a una que tienes. Excelente amigo y gracias por el premio. Saludos!
Eugenio dijo…
Aunque no te conozco, eres el tio mejor documentado sobre esa bonita tierra de Cazorla y su Sierra, gracias por poder visitarla a ojo de un buen fotógrafo; también quiero darte la enhorabuena por tú premio, gracias por tener esa ventana abierta. Un saludo.
Eugenio.
Joherg dijo…
Los bosques son los pulmones de la tierra. La protección de las masas forestales se nos muestra hoy como un imperativo vital, además de ser un medio eficaz y económico para el abastecimiento de agua potable de calidad. Pero la conservación y el uso sostenible de los bosques no debe caer en el burocratismo inmovilista que impida las labores milenarias, que por parte de agricultores y ganaderos, se han venido dando en los montes contribuyendo a su mantenimiento. Bonitos paisajes.