"La muy Noble y Leal Ciudad de Cazorla"

Casco antiguo de Cazorla
Creo que la efemérides del 30 de Marzo de 1808 en Cazorla es totalmente desconocida para casi todos los cazorleños y quizás también para los que estén leyendo en este momento este artículo; más concretamente en el periodo comprendido entre ese 30 de Marzo de 1808 al 19 de Julio de 1809. Pues en este tiempo tuvo lugar un acontecimiento histórico: La guerra de la Independencia. Aunque no se dispone de base científica, la contribución de Cazorla en las luchas contra el invasor fue patriótica. Los vecinos formarían en batallones regulares, provinciales o en guerrillas, con el desprecio a la vida que siempre les ha caracterizado, acaparando los puesto de mayor peligro para ellos, con ausencia de todo acto de cobardía, cuando de salvar la Patria se trata, y creo que así lo demostraron.
Torre de los Camarasa
Por la proximidad a Bailén y por encontrarse los enemigos franceses tan cerca de sus casas, los ciudadanos de Cazorla tuvieron que estar presentes en esta memorable batalla, la cual originó un cambio de rutas en los ejércitos contendientes. Por estos días corrían los últimos del mes de Enero de 1810, Cazorla ya tenia a su enemigo, mejor dicho, al enemigo de España en los límites de su campiña y no tardaría en recibir la visita de sus invasores. El día 23 de Marzo, una sección francesa de caballería atravesó el Guadalquivir y campiña arriba, llegó al sitio conocido como Cruz del Cerro, desde donde ya se divisaban las casas del pueblo, pero dejemos a Juan Sanjuán que nos lo diga, según relató en su libro editado en Baeza el año 1846, titulado “Resumen histórico de los acontecimientos ocurridos en Cazorla cuando la Guerra de la Independencia”: - …la elevación de las piedras, la estrechez del camino cubierto de nieve, la inmensa arboleda, la noche que comenzaba, y el rumor de haber tropas, todo le impuso cobardía e hizo retrocediese por los mismos pasos que había sido guiada -.
Ventana en las Ruínas
El día 29 a las ocho de la noche, se recibió un parte del comandante francés Taudaneg, manifestando que llegaría a la ciudad en son de paz y exigiendo 1.200 raciones para igual numero de soldados de todas las armas que se presentarían. Pues efectivamente, hicieron su entrada a golpe de tambor y a los acordes de marchas militares, siendo alojados en los lugares previstos al efecto. Puesto el comandante al habla con el por entonces alcalde cazorleño don Rodrigo Godoy Teruel, le manifestó la real orden de exigir lo más rápidamente posible, doscientos mil reales, cantidad con lo que se condenaba a los vecinos por – haber protegido y dispensado favor – a los soldados españoles dispersos de Despeñaperros, y por haber sido – seducidos por el ausente Corregidor, don Álvaro Valiente, para que se reunieses en la provincia de Murcia.
Puerta lateral Ruínas de Santa María
El alcalde reunió a los escasos vecinos que en el pueblo se encontraban y les contó del peligro en que se encontraban si no reunían el dinero pedido por el comandante francés. Como de los fondos públicos estaban agotados, tomaron el acuerdo de exigírselos, a la fuerza, a los pudientes, y así se hizo, haciendo después una derrama general. Mientras tanto, los soldados franceses campeaban, unos ebrios, otros preparando planes para saciar sus groseros apetitos. Uno de ellos, tomando el camino de la Virgen de la Cabeza, y un patriota, Martín Chillón, disparo atravesándole el pecho. La indignación del comandante al conocer la muerte de su soldado trajo como consecuencia una ola de malos tratos para los cazorleños, sin distinción de sexo ni edades. Rápidamente se reunieron los magnates de la Ciudad para disculparse y pedir misericordia y perdón para los que no tenían culpa de su muerte. En este momento le fue entregado, en cuatro burros, oro y plata por valor de los doscientos mil reales, lo que dulcificó al francés, pero no dejó, por eso, de seguir exigiendo más a la ciudadanía cazorleña. Faltaría espacio para relatar las fechorías que este francés hizo a la ciudad de Cazorla: humillaciones, ataques, tomándola por asalto, saqueándola, incendiándola…
Estado actual de las Ruínas
No quisiera terminar este artículo sin referirme al gran heroísmo de Cazorla, cuyo testimonio más importante de todos es un Decreto, publicado en el número dos de la revista Guad-el-Kebir, de las Cortes de Cádiz, fechando el día primero de Abril de 1813, y que, entre otras cosas dice: - … las Cortes Generales y Extraordinarias, deseando premiar del modo que lo permiten las circunstancias de la Nación, los importantes servicios hechos por la villa de Cazorla en la presente guerra, y el admirable y singular entusiasmo de sus beneméritos habitantes, que constantemente han despreciado la pérdida y ruina de sus bienes, el incendio de sus hogares, y aún su propia existencia, por no rendirse al yugo opresor de los enemigos; han tenido a bien decretar lo siguiente: LA VILLA DE CAZORLA TENDRA EN ADELANTE EL TITULO DE CIUDAD, CON LA DISTINCIÓN DE MUY NOBLE Y LEAL -.
Detalle de la bella puerta lateral de Santa María
La ciudad de Cazorla y por entonces secretario del ayuntamiento don Hilario Navarro, escribió a un maestro de canterería de Alcalá la Real para que con urgencia remitiese un boceto, en su día proyecto, de un monumento adecuado al caso. Con la rapidez de los medios de comunicación de su época lo permitían, el cantero remitió lo solicitado, con la explicación de lo que había diseñado que era así: - Sobre una grada que tendrá medio metro de altura, se formará un peñasco o risco, en el que se abrirá una cueva, y junto a ella, se pondrá un león despedazando un águila. Sobre este peñasco se asentará un gran basamento, en cuyos extremos se pondrán dos estatuas de hombres, vestidos al estilo del país, pero bien pertrechados de armas, y junto a ellos habrá dos perros lebreles, con símbolo de lealtad. En el centro de este basamento se levantará una columna, y a los lados se pondrán dos virtudes, como son la Fortaleza y la Justicia, y si se quiere, las cuatro virtudes cardinales, pues todas vienen al caso. Sobre la columna indicada se pondrá un capitel de orden jónico o compuesto, y coronando el capitel, la estatua de Palas o Minerva, como Diosa de las Batallas. Junto a estas estatuas se pueden colocar las inscripciones y los buenos conceptos, bien en verso o en prosa, que sean alusivos, al fin para que se levanta este monumento -.El coste de la obra sería de unos 18 a 20 mil reales de vellón.
Interior de las Ruínas
El boceto y su explicación del mismo, debió de perderse en la Guerra de Liberación, al igual que otros muchísimos documentos, bien en el traslado del Ayuntamiento a la casa de Tamayo, bien en las grandes sacas que de legajos y documentos históricos hacían para la fabricación de papel en todos los organismos oficiales. La cuestión es que Cazorla tiene pendiente a sus ciudadanos, que lucharon por defender sus tierras con admirable y singular entusiasmo, un monumento que recuerde este noble acontecimiento, pero el tiempo pasa y todo queda en el olvido. Quizás la maravilla de sus ruinas, que aún siguen en pie viendo pasar los años, y la ignorancia propia de estos hechos que acontecieron en esta Villa, no nos dejen ver la belleza que un día tuvo Cazorla cuando todavía era considerada por todos sus moradores como un pueblo más de la Serranía Andaluza.

Comentarios

EDU dijo…
Tenía entendido que fueron los franceses los que tras un cañoneo quemaron la catedral de Santa María ¿es cierto o es sólo una leyenda?
Gracias amigo por visitar este blog e interesarte por uno de los acontecimientos más importantes de la historia de Cazorla. Te diré que, según la tradición popular y los comentarios que se han ido transmitiendo a lo largo del tiempo, los franceses destruyeron la iglesia como represalia por la tenaz lucha que tuvieron que sostener con los habitantes de Cazorla en la Guerra de la Independencia, aunque también se cree que sufrió un gran deterioro a consecuencia de una enorme tormenta y la posterior crecida del río Cerezuelo que, como sabes, pasa por debajo de la iglesia y de la plaza que lleva su nombre. Un saludo