Llegó el dorado Otoño

Ladera del Castillo de la Yedra
El Castillo se asoma al otoño de una forma lenta, como si le costara trabajo despedirse de este cansino verano, que le ha dejado esas largas tardes de almenas soleadas y de sombras oscuras; donde ha sido enemigo de la noche y entrañable amigo de la luz en esta su ladera de verdes rocas.
Chopera en el camino a San Isicio
Otoño
Su gran manto de púrpura la Peña se ha vestido.
fulgen aurirrosadas las piedras del Castillo,
y la tarde otoñal, despacio, se ha dormido
de las jugosas frondas en el regazo tibio.
Decoran ya las huertas los tonos amarillos
de los esbeltos chopos. Los chopos en el río
y en la extensa ribera son de luz un prodigio,
está en todas sus glorias el sol de los membrillos.
Con este sol dorado se doran los racimos.
Si este sol no le falla a la uva, los vinos
han de ser generosos. En zarzos y cañizos
se secan y se endulzan las pasas y los higos.
Se visten de mazorcas los maizales tardíos
en donde picotean impávidos los mirlos.
Los nogales y almendros padecen el suplicio
del vareo implacable. Quedan solos los nidos.
Las abejas se afanan, antes que llegue el frío,
en colmar sus despensas. Lo mismo hacen, lo mismo,
las amas cuidadosas en casas y cortijos…
Y cierta madrugada despiertan los vecinos
gozosos, escuchando unos gozos sencillos
a la Virgen bendita: El Rosario ha salido.

Florencio Gómez Ortega (año 1.951)
Chopos en la sierra
La Sierra también se viste en esta época con su prenda preferida, con esos tonos amarillos, de esas anaranjadas y plateadas gamas de colores que se funden con los verdes eternos de sus pinares. La Sierra esta preparada para engalanarse con su vestido de fiesta…

Comentarios

Que paisajes maravillosos!!!
Gracias por mostrarlos.
Besos desde Buenos Aires.
Javier Villegas dijo…
gran bienvenida al otoño en tu tierra, las fotos geniales gracias por compartir la belleza de tu Cazorla. Saludos